Sexto
artículo del Credo
“Subió a los Cielos,
está sentado a la derecha
de Dios Padre todopoderoso”
El Sexto artículo del Credo nos enseña que Jesucristo,
cuarenta días después de su resurrección,
en presencia de sus discípulos, ascendió por
Sí mismo al Cielo; y que, siendo como Dios igual al
Padre en la Gloria, como hombre fue elevado por encima de
todos los Ángeles y todos los Santos, y constituido
Señor de todas las cosas1.
Confirmar en la Fe a los Apóstoles
Después de su resurrección, Jesucristo permaneció
cuarenta días en la Tierra antes de ir al Cielo, para
probar, con varias apariciones, que verdaderamente había
resucitado, y para instruir mejor y confirmar en la verdad
de la Fe a los Apóstoles.
Durante ese tiempo, se muestra frecuentemente a sus discípulos
para hablarles del reino de Dios; coloca a Pedro a la cabeza
de su Iglesia; da a los apóstoles el poder de perdonar
los pecados, y los envía a predicar y a bautizar las
naciones.
La ascensión a los cielos
Jesucristo subió al Cielo, 1° para tomar posesión
de su reino, que había merecido por su muerte; 2º
para preparar nuestro lugar en la gloria y ser nuestro Mediador
y Abogado juntoal Padre; 3° para enviar el Espíritu
Santo a sus Apóstoles.
Terminada la obra de nuestra Redención, Jesús
reúne en el monte de los Olivos a sus apóstoles
y a un gran número de sus discípulos. Allí,
al mediodía, después de haberles prometido otra
vez que les enviaría el Espíritu Santo, extiende
sus manos para bendecirlos y se eleva glorioso y triunfante
hacia los cielos. El aniversario del día en que Jesucristo
subió a los cielos se llama la fiesta de la Ascensión.
Se dice de Jesucristo que subió al Cielo, y de su Madre
Santísima que fue llevada porque Jesucristo, siendo
Hombre-Dios, por virtud propia subió al Cielo; pero
su Madre, que era criatura, aunque la más digna de
todas, fue elevada al Cielo por virtud de Dios.
A la derecha de Dios Padre
Las palabras está sentado significan la posesión
pacífica que Jesucristo tiene en su gloria; y las palabras
a la derecha de Dios Padre todopoderoso manifiestan que Él
tiene el lugar de honra sobre toda criatura.
“De eso habla el Apóstol: ‘Él ha
desplegado en la persona de Cristo, resucitándole de
entre los muertos y colocándole a su diestra en los
cielos, sobre todo principado, y potestad, y virtud, y dominación’,
y sobre todo nombre, por celebrado que sea, no sólo
en este siglo, sino también en el venidero. Ha puesto
todas las cosas bajo los pies de Él” (Ef. 1,
20).2
Jesucristo, como Dios, es igual al Padre en poder y en gloria;
como hombre, participa de la autoridad, de la gloria y de
la felicidad de Dios. Él es Rey y Juez; un rey está
sentado en su trono, un juez en su tribunal.
Y ahora, ¿dónde está Jesucristo? Como
Dios, Jesucristo está en todas partes; como Dios y
como hombre, está en el cielo y en el Santísimo
Sacramento del altar, en todas las hostias consagradas.3
Notas:
1.Todos los textos que se ven entre comillas pertenecen al Catechismo
Maggiore promulgado por San Pió X. Tipografía
Vaticana. Roma. 1905, Edizione Ares, Milano.
2.Catecismo de los Párrocos, redactado por decreto del
Concilio Tridentino. publicado por orden del Papa S. Pío
V, conocido vulgarmente como CATECISMO ROMANO, versión
fiel de la edición auténtica de 1566 con nota
histórica y análisis crítico por el P.
Valdomiro Pires Martins, Editora Vozes, Petrópolis, 1962,
2da. edición, p. 125.
3.La Religión demostrada, P. A. Hillaire, Luis Gili Editorial,
Barcelona 1924. |