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Fatima

Visitas de la Imagen
de Nuestra Señora
de Fátima

La Virgen de Fátima en peregrinación
¿Ya llegó a su hogar? Muchas bendiciones de María Santísima están siendo obtenidas por los participantes de la Cruzada Reparadora del Santo Rosario que reciben en sus residencias la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima.
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El supuesto «evangelio» de Judas,
una patraña blasfema al
servicio de la irreligión

En el marco de una campaña mundial de ataques a la Santa Iglesia Católica, un inconsistente escrito del siglo IV d.C. fue reflotado recientemente por “National Geographic Magazine”, pretendiendo cuestionar los fundamentos de nuestra Fe. Aquí ofrecemos una refutación de esos infundios y elevamos una súplica a Dios Nuestro Señor: que sea hecha su voluntad en la tierra como en el cielo y
que pronto venga su reino

Existe en nuestros días una persistente campaña contra la Santa Iglesia Católica, al punto que el conocido escritor y periodista italiano Vittorio Messori denunció hace tiempo la existencia de una «furia anticatólica de la cultura occidental» que, según él, substituyó al  antisemitismo.1

El hecho es preocupante y se tornó extremadamente grave desde que recrudecieron los ataques contra la divina figura de Nuestro Señor Jesucristo.
«Se ha desatado en todo el mundo una ola prepotente, impúdica de desprecio y odio a Jesucristo», afirmó Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata. Y agregó: «No se trata de episodios aislados, numerosos hechos recientes indican en su simultaneidad que se avanza contra el cristianismo en cuanto tal, con las características de una conspiración». 2

En ese sentido, es elocuente que, precisamente durante la Cuaresma, hayan arreciado las blasfemias, tanto en la prensa gráfica como televisiva, apuntando a menospreciar y poner en duda los más sagrados misterios de nuestra Fe.3
Advierta el lector los títulos de ciertas notas de prensa publicadas en el extranjero y reproducidas por periódicos locales con alarmante celeridad: «Ponen en duda la forma en la que fue crucificado Jesucristo»4 «Dicen que Jesús no caminó sobre las aguas»5, «Un manuscrito señala que Jesús le pidió a Judas que lo traicionara»6, «Publican un polémico libro sobre la vida de Jesús».7 

Resulta evidente que Jesucristo, Nuestro Señor, el Salvador, el Hijo de Dios y Dios hecho Hombre, es y seguirá siendo «el Camino, la Verdad y la Vida», la figura central de la Creación y de la Historia y la que más atrae. Por eso también concentra el encono de quienes se ensañan en descristianizar el mundo y en apagar la luz de la Fe en las naciones.

«Miente miente que algo quedará» insistía Voltaire, el filósofo neo-pagano del siglo XVIII que finalizaba sus cartas diciendo «Ecrasons l´Infame» (Aplastemos al Infame), refiriéndose a Nuestro Señor Jesucristo y su Iglesia.

Nobleza obliga. Como católicos, que batallamos para fortalecer la sagrada institución de la familia y las raíces cristianas de nuestra Patria, debemos salir al campo y, en los estrechos límites de este artículo, refutar los infundios que en estos días han inundado la televisión y los medios gráficos.

Se pone en duda la crucifixión de Nuestro Señor

Con increíble ligereza, el diario «Clarín» difunde una versión de dos científicos británicos que, ¡a dos mil años de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor!, ponen en duda la Crucifixión

Con increíble ligereza, el diario «Clarín» comentó que dos científicos británicos, Mattew Maslen y Piers Mitchel, han puesto en duda la crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo. Según su teoría, los métodos romanos de ejecución eran sumamente variados. «Las víctimas no eran colocadas necesariamente con la cabeza en alto ni tampoco eran sostenidas con clavos en los pies».8

La prensa mundial ha dado como prueba incuestionable de esta aseveración el que los mencionados científicos pertenecen a la Facultad de Medicina del Imperial College de Londres y que su trabajo fue publicado por la prestigiosa revista «Journal of the Royal Academy of Medicine».

El artículo de «Clarín» finaliza diciendo que, desde el punto de vista arqueológico, se dispone de una sola prueba de los diversos métodos de crucifixión empleados por los romanos: el esqueleto de un hombre hallado en un osario de Palestina que presenta en sus pies un clavode 11,5 cms.

Ante tanta ligereza, preguntémonos: ¿cómo es posible que dos científicos –¡a dos mil años de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor!–  pongan en duda la forma de su ejecución? ¿Y como es que hablan de sogas y ataduras cuando la única prueba arqueológica de la que se dispondría, según ellos, es, precisamente, un clavo?



La palabra del Evangelio
Pero la prueba incuestionable de la crucifixión, tal como la conocemos y nos ha sido transmitida de generación en generación, nos la brinda el Evangelio de San Juan, cuando se  refiere a la incredulidad de Tomás: «Si yo no veo en sus manos las hendiduras de los clavos y no meto mi dedo en el agujero que en ellas hicieron, y mi mano en su costado, no lo creeré».9 Es decir, el propio San Juan, presente en el momento de la aparición del Señor, nos habla expresamente de clavos.

El Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado de Samuel Vila y Santiago Escuain, por su parte, dice en el capítulo titulado «Crucifixión»: «Pena capital ejecutada mediante la fijación del reo a una cruz. Se ataba las manos y los pies o, de manera más cruel, se usaban clavos, traspasando manos y pies».10

Versiones inconsistentes

«Clarín» publicó otro artículo en el que pone en duda el caminar de Jesús sobre las aguas del Mar de Galilea. Se refiere a un estudio dirigido por Doron Nof, profesor de la Universidad de Florida, con la colaboración de Nathan Paldor, del Departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Hebrea de Jerusalén, editado en el «Journal of Paleoli-mnología» (publicación especializada en lagos y lagunas), el cual habría determinado que lejos de caminar sobre las aguas, Nuestro Señor ¡¡habría flotado sobre un bloque de hielo que se deslizaba sobre el Mar de Galilea!!. Mayor disparate no se podía imaginar. Hablar de hielo en Tierra Santa y justo en ese momento, es especular demasiado. Más aún cuando el mismo artículo finaliza diciendo «...estos procesos únicos de congelamiento probablemente hayan ocurrido en la región muy pocas veces durante los últimos 12.000 años».
Como todos sabemos, la noche de la tempestad, Jesucristo se presentó caminando sobre las aguas con el aspecto del verdaderoDios. Pensar que aprovechó un bloque de hielo que justo en ese momento atinaba a pasar por el lugar, no solo es absurdo sino hasta irrisorio. Como dice el refrán latino «risum teneatis» (¿Es posible no reír?)

El de Judas, un viejo evangelio apócrifo

Judas entregó a Nues-tro Señor con un beso traidor y ahora Natio-nal Geographic Maga-zine difunde una patraña blasfema para reivin-dicar su memoria


El mismo periódico publicó, al día siguiente, una nota sobre el Evangelio de Judas,  patraña infame que ha indignado a la grey católica del mismo modo que El Código Da Vinci, Ángeles y demonios y otras blasfemias con las que lucran escandalosamente las editoriales.

«Tú los sobrepasarás a todos. Tú sacrificarás al hombre que me recubrió» (¡?). Al parecer, según los «sabios» que analizan las Escrituras intentando dar con «el detalle preciso» que desacredite a la Verdad, esa frase significaría que Judas ayudó al Señor a cumplir su misión, algo así como que Jesús estaría pidiendo ser entregado al martirio.

La prensa, apresurada y desbocada como de costumbre, sugirió que el supuesto evangelio de Judas revela la más absoluta verdad, pero expertos mucho más serios en cuanto a sapiencia e intelecto ofrecen explicaciones serenas y racionales que confirman lo que la Iglesia y las Sagradas Escrituras sostienen desde hace dos mil años.

El P. Thomas Williams, decano de la Facultad de Teología de la Universidad Regina Apostolorum de Roma, explicó que el manuscrito encontrado en Egipto data de los siglos IV o V d.C. y que «...es una copia de un documento anterior, redactado por la secta gnóstica de los Cainitas». «Puede ser una copia del ‘Evangelio de Judas’ citado porSan Ireneo de Lyón en su obra ‘Contra las herejías’, escrita en torno al año 180".11
O sea, dicho «evangelio», presentado como una gran novedad por “National Geographic”, es posterior a los hechos que refiere y fue elaborado por una secta gnóstica hostil al cristianismo. Además de no constituir novedad alguna, incluye graves desviaciones y contradicciones, una de ellas señalada por el Cardenal Francisco Javier Errazuriz, arzobispo de Santiago de Chile: ¿cuándo tuvo tiempo Judas para escribir un evangelio si se ahorcó?12

Las treinta monedas...
Estas fábulas que siembran la incredulidad dejan además a sus mentores ganancias económicas nada despreciables. Una vez más –dígase de paso– Nuestro Señor Jesucristo, que sólo hizo el bien y por eso mismo fue odiado, es entregado por «treinta monedas», el vil precio puesto por Judas a su traición.

 «Este descubrimiento espectacular de un texto antiguo, no bíblico, es considerado por algunos expertos como una de las más importantes actualizaciones desde los últimos 60 años en lo que se refiere a nuestro conocimiento de la Historia y de diferentes opiniones teológicas al comienzo  de la era cristiana». Eso es lo que afirma Terry García, vicepresidente de la popular revista «National Geographic Society», propietaria exclusiva de los derechos de edición del texto. ¡Derechos de edición!, una frase que delata la intención de lucrar a costa de un sensacionalismo difamatorio de la Fe católica.

El «evangelio de Judas» no constituye ninguna novedad y contiene graves contradicciones: ¿cuándo tuvo tiempo Judas de escribirlo si se ahorcó antes que Nuestro Señor entregara su alma a Dios?

El negocio generaría una ganancia que oscila entre uno y dos millones de dólares aunque hay quienes estiman que será mucho mayor.

*   *   *

Esta «furia anticatólica», frente a la cual tantas veces los cristianos permanecen indolentes, nos hace recordar la ardiente súplica de San Luis María Grignion de Montfort plasmada en la Oración Abrasada: «Señor, vuestra divina Ley es quebrantada; vuestro Evangelio, abandonado; torrentes de iniquidad inundan toda la tierra y arrastran a vuestros mismos siervos; toda la tierra está desolada; la impiedad está sobre el trono, vuestro santuario es profanado (...) ¿No me es mejor a mí morir que veros, Dios mío, todos los días tan cruel y tan impunemente ofendido?¿Lo dejaréis abandonado así todo, Señor justo? ¿Aguantaréis siempre?¿No es menester que vuestra voluntad se haga en la tierra como en el cielo y que venga vuestro reino? ¿No os dicen todos los justos de la tierra: Amen, veni Domine?»


Notas:
1- «El antisemitismo ha terminado pero ha sido sustituido por el anticatolicismo», en consecuencia de lo cual, de los católicos «se puede hablar mal libremente (...) con los católicos se puede, es más, se les debe hacer daño» ( «Il Messagiero», Roma, octubre 2004 in «ACI Prensa», 2-10-2004).
2- Cfr. «AICA», 19-4-2006.
3- A título de ejemplo, citamos que la revista «Rolling Stone», editada por «La Nación», publicó una ilustración de un conocido «rapero» luciendo la corona de espinas y en un corto cinematográfico sobre la Navidad se presenta una pelea a puñetazos entre Jesús y Santa Claus (Cfr. «AICA», 19-4-2006).
4- «Clarín», Buenos Aires, viernes 31 de marzo de 2006
5- Idem, jueves 6 de abril de 2006, p. 42
6- Ídem, viernes 7 de abril de 2006, p. 40
7- «La Nación», Buenos Aires, lunes 10 de abril de 2006
8- «Clarín», Buenos Aires, viernes 31 de marzo de 2006
9- Jn. 20, 50
10- Cfr. Agencia Zenit (http://www.zenit.org/spanish/invia_amico/index.phtml?sid=87273). Respecto a los procedimientos romanos de crucifixión, véase también Paul Allard, El Martirio, Madrid, Ediciones Fax, 1942, 2ª edición castellana; -Diez lecciones sobre el martirio, Pamplona, Fundación Gratis, 2000; -Los cristianos en la esclavitud del Imperio Romano, Bs. As., Difusión, 1946; Teodoro Mommsen, Compendio de Derecho Público Romano, Bs. As., Impulso, 1942.
11- «Clarín», Buenos Aires, viernes 7 de abril de    2006, p. 40.
12- «AICA»  Nº 2564, 19 de abril de 2006, p. 118.

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