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La Virgen de Fátima en peregrinación
¿Ya llegó a su hogar? Muchas bendiciones de María Santísima están siendo obtenidas por los participantes de la Cruzada Reparadora del Santo Rosario que reciben en sus residencias la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima.
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Embestida para
autorizar la matanza de
inocentes en la Argentina

Basada en argumentos radicalmente opuestos a la doctrina católica, en la Argentina se lanzó una ofensiva para ampliar los casos en que la ley autoriza el aborto con el objetivo de lograr su completa despenalización

“Las palabras del ministro de Salud y el enfrentamiento con la Iglesia habilitaron el momento” de lanzar una “Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito” para impresionar a la opinión pública, según dijo en Córdoba Marta Alanís 1, coordinadora de unas autodenominadas Católicas por el Derecho a Decidir... ¿decidir el asesinato de los inocentes... ?

Los proyectos de modificación del art. 86 del Código Penal, en curso parlamentario, son de los Diputados STOLBIZER (U.C.R. Bs. As.); BARBAGELATA (Socialista, Bs. As.); BASTEIRO (Socialista, Bs. As.); RIVAS J. (Socialista, Bs. As.), POLINO (Socialista, Cap. Fed.); DI POLLINA (Socialista, Sta. Fe); GARCÍA E. (Socialista, Cba.); NERI A. (U.C.R. Cap. Fed.); WALSH P. (Alianza Izq. Unida, Cap. Fed); y otros. Es políticamente hábil, como se observa, que la orientación anti-vida se disemine por los varios partidos, más unida a la persona de algunos diputados que a la plataforma electoral común, con lo que las iniciativas abortistas suman votos gracias a las “listas sábana”.

La presión al Congreso para que despenalice el “delito abominable del aborto” 2 , con el respaldo de los medios de comunicación y una campaña nacional de firmas, coincide con la puesta en marcha por el Poder Ejecutivo del llamado Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable.

El Programa pretende posibilitar “una vida sexual gratificante y sin coerción, sin temor a infecciones o a embarazos no deseados” –todos ellos eufemismos que encubren y aceptan los desbordes de una sexualidad negativa– para lo cual, además de distribuir preservativos a mansalva, entrega variados tipos de contraceptivos químicos agresivos parala fisiología femenina y que llegan a ser abortivos, además de los “Dispositivos Intra Uterinos –DIU” que claramente inhiben la implantación del cigoto, o sea, digamoslo llanamente, ejecutan homicidio intrauterino.
Coincide también con la situación del Poder Judicial por la nueva Corte Suprema, vistos sus recientes integrantes declarada o evasivamente abortistas.

Deformación social de la ética
Algunos afirman que la ley no obliga a practicar el aborto a quien no lo desea. Apoyados en tamaña falacia explican que los católicos no deben dar importancia a que sean aprobadas tales modificaciones legales, dado que en la Argentina la mayoría de la población profesa la verdadera Fe.
Sin embargo la Iglesia y la experiencia enseñan que legalizar el aborto corrompe la moral social deformando el alma del pueblo. 3

Por eso la Santa Sede orientó a los fieles a no favorecer con el propio voto la realización de un programa político o la aprobación de una ley particular que contengan propuestas contrarias a los contenidos fundamentales de la Fe y la moral. 4

Números: realidad que no precisa de exageraciones

De acuerdo con el Morbidity and Mortality Weekly Report (Vol. 47 No SS-2) desde 1970 a 1997, en los Estados Unidos se practicaron 29.247.142 abortos “legales”. Para tener una comparación, según El Libro Negro del Comunismo de Stephane Courtois 5, éste causó cien millones de muertes en cincuenta años...

¿Cómo pudo el mundo moderno llegar a ese punto? Una catástrofe de tales proporcionesno puede ser vista sólo como un incontable número de pecados individuales. Se trata de un pecado social, al cual adhiere parte considerable de la humanidad.
Pero, ¿cuál es el grado de esa adhesión?

La mayoría tiene natural horror al aborto, las mujeres manifiestan una clara noción de que se elimina “alguien” –no “algo”– y tienen repugnancia ante la perspectiva de practicarlo, pero se ven muchas veces forzadas a ello por el ambiente que las rodea. Está constatado que la mayoría de las que abortan toman esa decisión presionadas por parientes, médicos y otras personas del propio medio. 6

No obstante, esto puede significar una circunstancia que apenas atenúa la culpa pero no suprime la gravedad moral del pecado. Basta recordar en sentido contrario el ejemplo de Santa Gianna Beretta Molla, recientemente canonizada por haber resistido las presiones para abortar, prefiriendo inclusive morir a matar a su hija en su propio seno. 7

En la Argentina (arriba) y en los EE.UU., feministas ostentan carteles exigiendo la liberación del aborto y la distribución gratuita de anticonceptivos

Redes organizadas ejercen
acción pro-aborto

No caigamos en el error de pensar que tal avalancha de pecados obedece nada más que al dinamismo espontáneo de una sociedad corrompida. Por el contrario, es notoria la existencia de un inmenso movimiento pro-aborto, constituido por organizaciones públicas y privadas.

Entre las más conocidas está la conjugación de National Abortion and Reproductive Rights Action League (NARAL) Foundation más la Planned Parenthood Federation of America (PPFA) con sedes en los Estados Unidos y filiales en numerosos países, inclusive nuestra Argentina, donde actúan con entidades de más poder publicitario que de convocatoria.

Recientemente, asociaciones “por los derechos humanos”, legisladores y periodistas publicaron una solicitada en el diario “Clarín” manifestándose a favor de la despenalización del aborto. 8

Defensa de la vida:
causa eminentemente católica
Algunos piensan que es pequeño el impacto de la despenalización del aborto en la transformación de los valores morales que fundamentan la vida de la familia.

No nos engañemos. Si debido al secreto que normalmente rodea al aborto, las apariencias en general se mantienen, la destrucciónmoral que su aceptación provoca en la sociedad como un todo, no es menor que la producida, por ejemplo, por el divorcio.

Al contrario, es aún mayor, dado el carácter homicida y monstruosamente antinatural que caracteriza al aborto y que inspira un estado de alma de desprecio por la vida de los propios hijos, que son la razón primera de la familia.

La mayoría se opone al asesinato pre-natal aunque se siente impotente y confundida por el estruendo y la violencia de la ofensiva abortista. Los argumentos sentimentales a favor del aborto –exagerado sufrimiento psíquico de la mujer embarazada que no desea a su hijo; riesgos de vida de la madre que la medicina moderna ya ha superado; supuesto derecho de la mujer a su propio cuerpo– ocupan amplia y ruidosamente el espacio de los medios.

En los Estados Unidos, crece la oposición al aborto. En la foto, la monumental Marcha por la Vida, en Washington

A favor de la vida del naciente, sólo son divulgados algunos argumentos –verdaderos y hasta fundamentales– pero insuficientes para motivar a las personas. Muchas verdades son constantemente ocultadas a la opinión pública, como la extrema crueldad de un homicidio dentro del útero y los graves peligros, físicos y psíquicos, que corren las mujeres al practicarlo.

Pero se silencia sobre todo otro pecado gravísimo: el que significa negarle la vida sobrenatural al hijo concebido, dejándolo morir sin administrarle el Sacramento del Bautismo. No nos engañemos: en los ambientes donde se practica el aborto criminal o “legalizado”, ciertamente es muy difícil encontrar quien acepte bautizar al feto que está siendo brutalmente asesinado. 9

Esta es una de las principales razones por las cuales la causa anti-aborto es eminentemente católica.

Coherencia doctrinaria a lo largo de los siglos
La doctrina católica, aún enfrentando la incomprensión y la hostilidad del mundo, defendió siempre los derechos de Dios, del nacituro, de la familia y de la sociedad contra los efectos demoledores del aborto.

Los promotores del aborto han alegado que los católicos no tienen derecho a imponer sus creencias basadas en la Fe, a quienes no la profesan.
Cuando los católicos nos oponemos al asesinato pre-natal, lo hacemos basados también en datos científicos, los cuales muestran sin sombra de duda la falsedad y la nocividad de los argumentos pro-aborto.

Recordemos que la medicina y la higiene son ciencias naturales y se sirven de medios naturales de investigación. Y al estar compuesto el hombre tanto de materia como de espíritu, esas ciencias tienen un contenido ético y moral, y deben sujetarse en su aplicación práctica a reglas que les son intrínsecas.

Santa Gianna Beretta Molla prefirió morir antes que abortar. Optó por su propia muerte para no asesinar a su hija en su seno

Asimismo la ética es el estudio y la práctica de la ley moral tal como se deduce lógica y racionalmente de la naturaleza misma de las cosas, es decir, de la Ley Natural. La moral, por su parte, es el estudio y la práctica de la Ley fundada en la Revelación. La armonía y la concordancia entre ambas son tales que no existe oposición entre la ciencia médica y la moral católica, ni puede existir. Cuando los católicos defienden con vigor las leyes divinas, no están imponiendo arbitrariamente una creencia personal, sino sólo exigiendo que la justicia, la verdad, la belleza y la santidad de la vida humana sean protegidas y puestas en práctica.

El asesinato pre-natal llamado aborto es, pues, un crimen no sólo para un católico, sino para todo y cualquier ser humano. Y nadie tiene derecho de cometer un crimen por considerar individualmente que tal acto no lo sea. Ni absteniéndose personalmente de cometerlo, reconocer a otros un imposible “derecho” a optar por hacerlo.

Por detrás del aborto, la eugenesia
¿Qué impulsa a los militantes pro-aborto a adherir a esa causa infame?

Varias respuestas podrían ser presentadas, pero conviene no perder de vista que el movimiento abortista oculta una ideología denominada eugenesia. Son sus objetivos favorecer las razas y personas llamadas superiores (eugenismo positivo), hacer desaparecer las razas y personas llamadas inferiores (eugenismo negativo).

La eugenesia era practicada por los paganos, inclusive los considerados altamente civilizados como griegos y romanos. Fue la Iglesia Católica quien enseñó gradualmente el verdadero valor de la vida humana, inculcándoles al mismo tiempo horror al aborto y al infanticidio.

Cuando más tarde la civilización occidental y cristiana comenzó a apartarse de Dios, el aborto volvió a ser practicado con una frecuencia cada vez mayor. Y en el siglo XIX la eugenesia fue “redescubierta” por Darwin, cuya teoría evolucionista de “selección natural” busca explicar la formación de seres y de razas superiores e inferiores. 10

La eugenesia, practicada por los paganos, fue instaurada como política oficial del Tercer Reich y hoy es la base doctrinaria de los movimientos abortistas como Planned Parenthood

Movimientos abortistas,
herederos de la eugenesia nazi
Instaurada como política oficial del Tercer Reich, la eugenesia sobrevivió a la caída del nazismo. Encontró refugio e implantó su base doctrinaria en organizaciones como PlannedParenthood e instituciones de la ONU como UNICEF, además de una larga lista de movimientos partidarios de la eugenesia.

Margaret Sanger, ícono del movimiento feminista y fundadora de la Federación Internacional del Planeamiento Familiar (Planned Parenthood International) no titubeó en presentar su ideología nazi en el libro Pivot de la Civilización: “Los seres sabios deben procrear abundantemente, y los ineptos deben abstenerse. […] para crear una raza de pura sangre” 11.

De todos modos, sea cual fuere el impulso que lleva a esa acción criminal, toda esa ofensiva tiene su raíz en quien es “homicida desde el principio”12. Fue el demonio quien incitó a Caín a matar a su hermano Abel, y desde entonces la maldición del homicidio pesa sobre su progenie. Progenie esa que fundó, como enseña San Agustín, la “Ciudad del Hombre” en contraposición a la “Ciudad de Dios”. En aquella ciudad el cimiento es el egoísmo; el “amor de sí es llevado hasta el odio a Dios” y a sus divinos Mandamientos.

Incontables mujeres son presionadas y hasta amenazadas con el fin de obligarlas a abortar


Notas:
1 - “Página 12”, 28-5-2005
2 - Cfr. “Evangelium Vitae”, Juan Pablo II, Nº 9 y 58.
3 - Cfr. Declaración del Cardenal Franjo Seper, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del 18-11-1974.
4 - Cfr.: Nota Doctrinal Sobre Algunas Cuestiones Relativas al Compromiso y la Conducta de los Católicos en la Vida Política, 24 XI-2002.
5 - Cfr.: “El Libro Negro del Comunismo”, Stéfane Courtois y otros, Ed. Planeta y Espasa, España, 1997.
6 - Cfr. Elliot Institut – Forced Abortions in America (Springfield, IL, 12-6-04).
7 - Cfr. “Cruzada”, octubre del 2004.
8 - Entre otros firmantes figuran las Abuelas de Plaza de Mayo, las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y los legisladores Margarita Stolbizer (UCR), Diana Conti (Frepaso), Vilma Ibarra (Frente Grande), Juliana Marino (Fuerza Porteña), Aldo Neri (UCR) y Héctor Polino (Partido Socialista)
9 - Cfr. “55 pregunta sobre el aborto que todo argentino debería conocer”, Acción Familia, Ancla Editores,
2000, pág. 95
10 - www.trdd.org/eugbr_1shtm
11 - Cfr. Discurso del Diputado . S. Cavalcanti en la Cámara de Diputados de Brasil, 13-12-04.
12 - Job 8, 44

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