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de Nuestra Señora
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La Virgen de Fátima en peregrinación
¿Ya llegó a su hogar? Muchas bendiciones de María Santísima están siendo obtenidas por los participantes de la Cruzada Reparadora del Santo Rosario que reciben en sus residencias la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima.
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En Mendoza, valiente defensa
de la vida y la familia
Olga Muñóz Ovando (izq.) relató a “Cruzada” la batalla por la vida y la familia en el congreso
feminista de Mendoza

Del 9 al 11 de octubre ppdo. tuvo lugar, en Mendoza, el XIX Encuentro Nacional de Mujeres “autoconvocadas”, organizado por un movimiento feminista cuyas autoridades o líderes no se identifican, con la finalidad de presionar a favor del aborto libre y otras políticas antifamiliares.

Para relatar lo que allí ocurrió, “Cruzada” reproduce una síntesis de la entrevista mantenida con la Sra. Olga Muñoz Ovando, presidente de Familias del Mundo Unidas para la Paz (FAMPAZ), quien, acompañada por veintiséis mujeres, participó activamente del encuentro a fin de promover una decidida y valiente defensa de la vida y la familia.

Un “nuevo proletariado” con apoyo oficial

La reunión gozó del apoyo oficial –las cámaras de Senadores y Diputados de Mendoza la declararon de “interés legislativo” y el gobierno provincial puso a su disposición diez escuelas públicas– y ciertamente de importantes medios económicos como para movilizar miles de mujeres de todo el país.
Entre las participantes se destacaron representantes de organizaciones piqueteras (Polo Obrero), de “derechos humanos” (“Abuelas de Plaza de Mayo”, Amnistía Internacional) indigenistas, de la Asociación de Mujeres Públicas de Buenos Aires y del Movimiento de Liberación Nacional.

Curiosa amalgama de rebeldes y contestatarios (una suerte de “nuevo proletariado”) que se unieron –con llamativo apoyo mediático– para deliberar en “talleres” y utilizar sus conclusiones con el objeto de presionar a la sociedad y a la clase política a favor del aborto libre y gratuito, la educación sexual obligatoria, el reconocimiento de privilegios para lesbianas y travestis, la distribución gratuita de anticonceptivos y la liberación de los "presos políticos”.

Triunfo del pequeño “David”

Hubo también un importante número de señoras y señoritas “autoconvocadas”... pero bajo otro signo. Fueron aquellas que, provenientes de Buenos Aires y varias capitales de provincia, se dieron cita para batallar por la verdad, con un heroísmo que nos recuerda a la mujer fuerte del Evangelio.
Algunos medios de prensa publicaron noticias sobre actos de intimidación y de violencia para boicotear el encuentro, dejando insinuado que se habrían originado en el ámbito de las mujeres católicas.

En el encuentro feminista actuaron
también mujeres “piqueteras” con
símbolos del “Polo Obrero”

Nada más lejos de la realidad.

Por el contrario, fueron ellas las que tuvieron que sufrir toda suerte de amenazas, injurias y agravios por parte de quienes, muy “democráticamente”, solo aceptan un pensamiento único: el abortista y contrario a la institución de la familia.

Así, por ejemplo, feministas intolerantes destruyeron los carteles que galardonaban las calles mendocinas con frases a favor de la vida inocente y en los talleres intimidaban a sus opositoras para reducirlas al silencio.

Se sucedieron, además, toda clase de insultos contra la Iglesia, la religión y la familia.

Sin embargo, no pudieron evitar que el pequeño “David” –unas 1.200 mujeres contra cerca de 15.000– lograra introducir mociones de disidencia con astucia, audacia y el auxilio de escribanos a quienes hubo que recurrir para dar testimonio.

Cuando el 11 de octubre se leyeron las conclusiones, la filosofía de la muerte hizo oír su voz, pero también se escucharon las propuestas de quienes, fieles al Magisterio de la Iglesia, se jugaron por la familia.

Se había logrado, así, romper el “consenso” a favor del aborto libre y gratuito con el cual, al organizar el encuentro, soñaran las feministas.

¡Viva Cristo Rey!

El día 10 se realizó una marcha feminista por el centro de la ciudad. Todo hacía temer que intentaran pintar los templos católicos con frases soeces. Gracias a Dios no lo lograron. En la iglesia de la Compañía de Jesús unos doscientos hombres, en su mayoría jóvenes estudiantes, formaron un cordón para impedirlo.

De un lado, se insultaba grosera e incesantemente a la Iglesia. Del otro, se vivaba sin pausa a Cristo Rey, a la Virgen Inmaculada y al Romano Pontífice

Las feministas o travestis hicieron de todo para provocar. No ahorraron manotazos, insultos y amenazas. Pero la firme y serena determinación de los defensores acabó disuadiendo a los agresores.

Este recuerdo perdurará por siempre en quienes, impedidas de salir, dentro del templo rezaban el Rosario ante el Santísimo Sacramento.

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