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Esplendor
del pasado, hoy presente en hermandades y cofradías
En
la ciudad española de Úbeda (Andalucía), todos
los años se realizan durante Semana Santa piadosas y magníficas
procesiones, con una fuerza de expresión y un sentido de lo sacral
sin igual. La piedad y la cultura católicas al servicio de la
Fe brillan de un modo arrebatador, en un contexto arquitectónico
de una religiosidad y una nobleza excepcionales.
Casi 14.500 de los 32.500 habitantes de la ciudad están inscriptos
en Cofradías y Hermandades consagradas a los pasos de la Pasión
de Nuestro Señor Jesucristo. Las más antiguas terminaron
de definirse en el siglo XVI. Pero la mayoría nació en
el siglo XX, durante el cual debieron sobreponerse a las devastaciones
producidas por los comunistas en la guerra de 1936-1939 y por la crisis
post-conciliar.1
Las imágenes y andas, de estilo tradicional, fueron fabricadas
recientemente. Sin
embargo, queda en evidencia que, cuando el
espíritu de Fe busca expresar lo sublime, instintivamente se
orienta hacia los modelos del solemne orden medieval.
En las ceremonias de Úbeda, la corredención de la Santísima
Virgen es admirablemente puesta de realce por la ardientedevoción
española. A cada paso de la Pasión de Nuestro Señor
sigue otro que comenta el papel de la Madre de Dios.
Los trajes de las Hermandades o Cofradías representan un rico
pasado católico que contrasta con el neopaganismo del mundo moderno.
Desde la Edad
Media fueron aprobadas por Papas y Concilios. En aquella época
la Pasión se representaba en el atrio de las Catedrales. Los
intérpretes eran simples fieles que, sin pretensión alguna,
vestían ropas alegóricas con los colores correspondientes
a la Liturgia. Este es el origen remoto de las túnicas y capuchas
que cubren el rostro.
A partir de 1411, San Francisco Ferrer creó en España
y Francia compañías de penitentes que, en grupos, hacían
penitencia pública y profesión de Fe en las calles y caminos.
Lo ofrecían como reparación a las ofensas a Nuestro Señor
durante la Pasión y por los pecados de la época. En Francia,
en los siglos XVII y XVIII, San Luis María Grignion de Montfort
actuó en el mismo sentido.
En el siglo XVI, estimuladas por el Papa Paulo III y el Concilio de
Trento, las cofradías penitenciales adquirieron un esplendor
externo, opuesto al ascetismo rígido y vacío del protestantismo.
Dichas asociaciones o uniones pías también intensificaron
mucho el culto a Nuestra Señora. Hoy florecen en toda España,
especialmente en Andalucía, así como en América
Central, Perú, Colombia y Ecuador.
No le tributaron ni admiración ni obediencia
El pueblo judío gemía porque el Mesías no venía.
Pero cuando vino, lo persiguió.
La persecución se inició de un modo muy moderno: una guerra
de calumnias y preguntas rebuscadas, llenas de celadas, fabricadas en
los laboratorios de la falta de sinceridad. ¡La divina respuesta
era simple, directa, luminosa y pulverizadora!
Era el comienzo de la primera y la mayor revolución de todos
los tiempos, que explotó en Semana Santa.
Sí, en Semana Santa.
La revolución, en efecto, es una rebelión de quienes deben
estar abajo, y deben amar y obedecer a quienes están arriba.
Nuestro Señor poseía todos los grados posibles de superioridad
sobre el género humano. La misión de los judíos
era reconocerlo como Hombre Dios y someterse a su dulce imperio.
Hicieron lo contrario. Por maldad y envidia no lo reconocieron y no
le tributaron ni admiración ni obediencia. No aceptaron su Ley
porqueestaban corrompidos y Nuestro Señor enseñaba la
austeridad. Se rebelaron y lo mataron.
Fue la mayor de las revoluciones, porque nunca se practicará
tanta infamia contra tan alta autoridad. La revolución protestante,
la Revolución Francesa, la revolución comunista tienen
un patrón arquetípico en la rebelión contra Nuestro
Señor, Rey de Reyes.
Que la consideración de nuestro Rey injuriado nos colme el alma
de adoración y compasión y, al mismo tiempo, de indignación
con la revolución que lo crucificó.
1-
Cfr. Prof. José Sánchez Herrero, catedrático
de Historia Medieval de la Universidad de Sevilla, htpp://www.hermandades-de-sevilla.org
Fotografías:
1-4 – Hermandad del Santísimo
Cristo
de la Expiración
2 – La Real Cofradía de la Entrada
de Jesús en Jerusalén y María Santísima
del Amor
3 – La Cofradía de Nuestro Señor
en su Sentencia y María Santísima de las Penas |