
Los lectores de LA NACIÓN del
lunes 27 fuimos heridos con la chocante substitución
elaborada por Nik sobre uno de los más famosos
cuadros del Rafael, al reemplazar los rostros del
Niño Jesús, su Santísima Madre
y San Juan Bautista, por los de Eduardo Duhalde, Cristina
Fernández de Kirshner e Hilda González
de Duhalde.
Manipular una Madonna renacentista para
desdorarla hasta un nivel que más parecería
la disputa en el reparto de algún botín
que el prefacio de una campaña electoral...
es llanamente profanación.
Cristian Dzwonik, alias Nik, debe al
menos un responsable pedido de disculpas tanto a la
Santísima Virgen por la injuria hecha, cuanto
a los lectores por la mordaz falta de respeto a las
creencias de los demás, aún cuando son
diferentes o contrarias a las suyas. Por si no sabe,
eso se llama tolerancia...
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y envíe el pedido de su disculpas a Nik y su
protesta al diario.