CRSR
CRSR
Busque en nuestros contenidos

Fatima

Visitas de la Imagen
de Nuestra Señora
de Fátima

La Virgen de Fátima en peregrinación
¿Ya llegó a su hogar? Muchas bendiciones de María Santísima están siendo obtenidas por los participantes de la Cruzada Reparadora del Santo Rosario que reciben en sus residencias la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima.
> Lea más

 
 
Nuestra Señora de la Piedad



La Redención se consumó. Nuestro Señor Jesucristo llevó el sacrificio hasta el fin y, como Cabeza de la Iglesia, sufrió todo cuanto tenía que sufrir.

Junto a la Cruz, de pie, estaba María Santísima. ¿Cómo describir lo que sufrió?

El Profeta Jeremías colocó en labios del Redentor la siguiente exclamación de aflicción “Oh vosotros cuantos pasáis por el camino, mirad y ved si hay dolor como el dolor mío” (Lam. 1, 12).

Estas palabras pueden asimismo aplicarse al dolor de Nuestra Señora, pues no hubo igual entre todas las meras criaturas de Dios.
¡Nuestra Señora de la Piedad! Así invoca el pueblo fiel a la Virgen María cuando la contempla, sentada, sosteniendo el cadaver de su Divino Hijo. Piedad porque Ella es toda compasión; compasión del Hijo; compasión de los hijos, porque María Santísima, como Madre de Él, es también Madre de todos los hombres.

Nuestra Señora mira nuestros dolores, nuestros sufrimientos, nuestras luchas. Nos sonríe en el peligro, llora al ver nuestros dolores, alivia nuestras tristezas y santifica nuestras alegrías.

El amor de la Santísima Virgen por cada uno, aún los peores pecadores, es incomparablemente mayor que el de todas las madres reunidas con relación a un hijo único.

A cada uno. A mí, a pesar de todas mis miserias, infidelidades y defectos, me ama con intimidad, me acompaña en todos los pormenores de mi vida, conoce mis pequeños dolores, mis pequeñas alegrías, mis pequeños deseos. Nada le es indiferente.

Si supiésemos pedir, si comprendiéramos la importunidad evangélica como una virtud admirable, ¡seríamos minuciosamente im-portunos con Nuestra Señora! Entonces, Ella nos daría en el orden de la naturaleza, y principalmente en el orden de la gracia, muchísimo más de lo que jamás osáramos imaginarnos.


La Santa Mortaja – Grupo escultural de Caspicara (siglo XVII), Catedral de Quito, Ecuador

Los contenidos son marca registrada © 1991 - 2010 de la Fundación Argentina del Mañana
diseño web:
::..