|
Pierre
Toussaint
La dignidad de un vencedor
La
fotografía nos muestra a Pierre Toussaint, un negro
cuyo proceso de beatificación fue iniciado en Roma
en 1989.
¡Qué sentido de dignidad revela ese hombre tan
humilde! Se porta como no lo hacen muchos ricos. Si Toussaint
fuera del jet-set, si fuera blanco y adoptara tal actitud,
dirían que refleja un espíritu pretencioso y
aristocrático insoportable. Sin embargo, esa afirmación
no corresponde a la verdad.
Él es un hijo de Dios, consciente de su dignidad, con
la seguridad propia de quienes tienen Fé y lógica,
sabiendo qué terreno pisan, a donde van, qué
es lo que dicen. Es un hombre con certezas, de mirada firme,
cabeza erguida, porte digno y que conoce el camino que debe
seguir: el del Cielo.
Su fisonomía es, hasta cierto punto, la de un vencedor,
pero dignificado, porque se venció a sí mismo.
Quien fue Pierre Toussaint
Como esclavo de una familia católica de nobles franceses,
propietaria de un ingenio de caña de azúcar
en Saint Pierre (hoy Haití), Pierre Toussaint vivió
feliz trabajando en la casa de sus patrones, quienes, admirados
de su inteligencia, lo animaron a aprender a leer y escribir.
Cuando el clima de la Revolución Francesa alcanzó
aquella isla, se mudó con sus señores a Nueva
York, donde aprendió el oficio de peluquero. Se destacó
al punto de transformarse en el preferido de la élite
local y haber podido sustentar a su dueña cuando ésta
perdió al marido y la fortuna.
"Pierre Toussaint fue admirado por la aristocracia protestante
blanca de Nueva York que lo trataba como un igual, le confiaba
(sus preocupaciones) y se aconsejaba con él" (Christian
Tyler, La fábrica de Santos de Juan Pablo II, "Financial
Times", apud "Gazeta Mercantil", 14/15 Marzo
de 1998).
Se casó a los 45 años con una esclava que él
había rescatado y murió, octogenario, el 30
de Junio de 1853. Fue enterrado en la iglesia de Saint Peter
que había ayudado a construir y que frecuentara durante
sesenta años, hasta su muerte.
|