La Traición de Judas
Los dos personajes de la ilustración están confabulando, están urdiendo. El más viejo, de aire sacerdotal, es un fariseo experimentado, que recomienda discretamente a Judas actuar de determinada manera, indicando los detalles de su siniestra actuación. Judas, inimaginablemente cruel y sin escrúpulos, escucha las instrucciones en un tono respetuoso para aplicarlas meticulosamente. Es un tono que todo hijo de la luz – aunque haya dejado de serlo- adopta ante los jerarcas de los hijos de las tinieblas, cuando ese hijo de la luz no corresponde a la gracia.
Sin saber lo que ellos dicen, se tiene la impresión de que casi se escucha el murmullo de sus voces: “Escucha, no dejes de hacer tal cosa y haz tal otra”.
Y Judas, naturalmente, ya está recibiendo la pequeña bolsa con el dinero y las últimas recomendaciones para llevar a cabo su traición.
Se puede observar detrás de Judas la figura del demonio, como incentivando a consumar su tenebroso plan.
Nota:
Fresco del célebre artista italiano del Medioevo Giotto di Bondone (1267-1337), en la Capela degli Scrovegni, Padua, Italia
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