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Fatima

Visitas de la Imagen
de Nuestra Señora
de Fátima

La Virgen de Fátima en peregrinación
¿Ya llegó a su hogar? Muchas bendiciones de María Santísima están siendo obtenidas por los participantes de la Cruzada Reparadora del Santo Rosario que reciben en sus residencias la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima.
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Palacio de la Señoría de Florencia: Seriedad y Altivez

Durante mucho tiempo el Palacio Señorial de Florencia fue la sede de gobierno de un pequeño Estado –el Gran Ducado de Toscana, en Italia– que ocupó un lugar preeminente en la cultura y el pensamiento humano.

Es de típico estilo florentino. El amarillo de la piedra es agradable. Una torre cuadrada con un reloj, ventanas, algunas en forma ojival, otras simples perforaciones en la pared, sin una belleza especial.

Estamos habituados a la idea de que la torre debe estar exactamente en el centro del edificio. Aquí no, la torre se ubica un poco más a la derecha de la fachada. El reloj está en la base de la torre, cuando normalmente se lo colocaría en la parte superior para ser bien visto.

Es un edificio serio y altanero. La fila de arcos que circunda la parte superior tiene una nota de suavidad, casi se diría de dulzura seria, jerárquica y agradable, que completa un poco lo que el palacio tiene de seco. En realidad, tales arcos son grandes machicoulis –balcones de piedra construidos sobre murallas y torres como elementos de adorno y defensa– en cuyo interior tuvieron el buen gusto de colocar vistosos escudos.

* * *

Podemos imaginar dos formas de ser distintas frente al Palacio.

Una es la del hombre sumergido en la banalidad del mundo “moderno”, indiferente a la belleza, para quien aquello es una cosa “con la quale o senza la quale, il mondo va tale quale” (con la cual o sin la cual el mundo sigue tal cual).

Por el contrario, un espíritu elevado, al fin de un día de trabajo, no se cansará de dedicar unos instantes a la contemplación. Y lo hará siempre que tenga oportunidad para admirar, una y otra vez, cada uno de los detalles. Así, su espíritu se irá enriqueciendo como un depósito de arte de algún modo insondable.

Las personas de este último género son incomparablemente más raras que los del primero. He ahí una explicación viva de la insensibilidad, una de las tentaciones del hombre de nuestros días.

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