El dibujo animado producido en el estudio Dream Works,
de Steven Spielberg constituye un intento de extirpar
lo maravilloso del mundo infantil
Los aspectos maravillosos de la existencia,
indispensables sobretodo para los niños como medio
de elevar el espíritu, abrir horizontes y estimular
sanamente la imaginación, son fuerte y gravemente
atacados en un filme que cuenta con el apoyo unánime
de los medios.1
Se trata de un dibujo animado producido por
computadora, cuyo héroe es un monstruo verde, malhechor
y maloliente que vive en una suerte de pantano situado en
una fosa.
El filme comienza con las páginas de
un lindo libro de cuentos de hadas que van pasando una a
una desde la tradicional “Había una vez”...
Pero la última de esas bellas páginas es destruida
por Shrek, ¡que la usa como papel higiénico!
En el territorio donde habita Shrek —ogro
vegetariano, grosero, monstruoso, que expele gases de la
manera más vulgar y ruidosa— existen personajes
de los verdaderos cuentos de hadas, como Blanca Nieves,
Pinocho y Caperucita Roja. El monstruo los detesta. Por
eso establece un pacto con el señor del lugar —
Lord Farquaad— quien desea casarse con
una princesa prisionera de un dragón. A ese fin emprende
un viaje acompañado de un burro neurótico
que usa un lenguaje del más bajo fondo. Nada, absolutamente
nada en ese enredo recuerda los cuentos de hadas: la princesa
es una karateka que eructa, el Lord es un sádico
enano, el dragón es hembra y corteja al burro...
 |
| Lord
Farquaad, enano sádico |
Según la crítica de los medios
avanzados -—bastantes benevolentes con respecto al
dibujo animado— Shrek encuentra una “forma
de expresión perfectamente adaptada a su materia”
(¡los cuentos para chicos!), los resultados serían
“extraordinarios”, la escenificación
sería hasta refinada y tendría todo lo que
se encuentra normalmente en los grandes cuentos de hadas.
2
 |
|
Shrek
acompañado de un burro neurótico que
usa un
lenguaje del más bajo fondo |
Explosión destructora de la
belleza, extinción del
mundo de los cuentos
Los idealizadores de ese dibujo animado reconocen
que su objetivo es “hacer explotar los mitos,
como el de la belleza y maltratar los héroes de los
cuentos de hadas.”
Jeffrey Katzenberg, el productor del estudio
Dream Works, creador de Shrek, confiesa que su intención
fue la de “torcerle el pescuezo a las convenciones,
ser irreverente y subversivo”. Se jacta de poner,
de modo muy lúdico, patas para arriba lo que para
él son meros mitos. 3
Ahora bien, para la formación de los
niños, es indispensable que conozcan historias —
la Sagrada y de otros géneros— que le enseñen
la existencia de lo bello y de lo feo, del bien y del mal;
y que haya una relación entre los conceptos de lo
bello y de lo bueno.
Se nota, hace tiempo, esfuerzos en el sentido
de influenciar a la niñez desde la más tierna
edad con vistas a destruir la inocencia infantil.
Es oportuno recordar, entonces, la exhortación
de Nuestro Señor Jesucristo a defender la inocencia:
“Dejad venir a Mí los niños, y no se
lo vedéis, porque de tales como éstos es el
reino de Dios” 4.
Y también recordar la terrible amenaza que profirió
para quienes actúen en sentido opuesto: “Mejor
sería que le colgasen del cuello una de esas pierdras
de molino que mueve un asno, y así fuese sumergido
en lo profundo del mar.” 5
“Imagen y semejanza” de
lo hediondo
Las almas infantiles, como dijo Nuestro Señor
a Santa Magdalena de Pazzi, deben conservarse en la “perfección
primitiva, en la cual fuiste creada conforme Mi idea, imagen
y semejanza de la Santísima Trinidad” 6
Pero hoy la niñez y la adolescencia
conviven cada vez más con ese mundo de horror, diametralmente
opuesto a la buena y recta formación, indispensable
para que la sociedad camine en las sendas del bien y de
la virtud.
Hace años el video clip Thriller,
de Michael Jackson, preanunciaba ese horrendo universo en
el cual ya se planeaba sumergirnos: un cementerio a la noche,
muertos que comienzan a salir y una danza macabra se inicia.
Merece mención el ya antiguo y dañino
juego electrónico Caverna del Dragón.
Hoy, en libros, películas y sites de Internet, su
enredo no esconde más el hecho de que las aventuras
allí incluidas tendrían lugar en el infierno,
y que el Maestro de los Magos sería el propio demonio.
7
Exaltación del paganismo
Por último, la influyente red de TV
de Estados Unidos, TNT, acaba de lanzar la miniserie Los
misterios de Avalon, con la finalidad de presentar al cristianismo
como una Religión maléfica y al paganismo
como “una alternativa mejor”.
“No se trata de dos tipos luchando por la mujer que
aman” sino que es un “esfuerzo conciente
para representar al paganismo como una religión cálida,
terrena, y al cristianismo como una religión dura”.
8
¿Por qué tal empeño
en esa campaña anticristiana, de carácter
satánico, para la propagación del horror,
de la vulgaridad que oprime y avasalla a la juventud? ¿Hacia
donde se pretende llevarla? ¿A qué excesos
aún mayores que los desvaríos ya existentes
se intentará lanzarla?
Freud, el gran propugnador de la revolución
psicológica y psiquiátrica moderna, profeta
de ese mundo de horrores, llegó a proponer que ¡los
niños jugasen con sus propios excrementos! Civilización
sin moral, civilización de lo hediondo y de lo horripilante.
El mundo está siendo conducido por los derroteros
previstos y denunciados por el pensador católico
de Brasil, Dr. Plinio Corrêa de Oliveira, a través
de los cuales
la Revolución moderna tiende a desembocar en lo preternatural.
9
Todo lo que representa belleza, pureza, rectitud
—en una palabra, la Civilización Cristiana
surgida como fruto magnífico de la sangre derramada
por Nuestro Señor Jesucristo, el lumen Christi —
va siendo expulsado de la Tierra. ¿Será posible
que se llegue a desterrar totalmente ese tesoro incalculable?
Tenemos certeza que no, pues la ¡Providencia Divina
no lo permitirá! ¿Pero hasta donde podremos
llegar en ese camino de horrores?
Notas:
1. Cfr. Plinio Corrêa de Oliveira
Ambientes, Costumbres, Civilizaciones, Catolicismo, abril/1954
nº 40.
2. Cfr. “Le Monde”, Paris,
4-7-2001.
3.
Cfr. “Le Figaro”, Paris, 4-7-2001.
4. Lc 18, 16.
5. Mt 18, 6.
6. P. Laurent Marie Brancaccio, Oeuvres
de St. Marie Madeleine de Pazzi, , t. I, pp.277 a 279, Paris,
1873 — Victor Palmé, Libraire-Editeurs.
7 . “Jornal do Brasil”, 19-7-2001.
8 . ACI, 23-7-2001.
9. “Omnes dii gentium daemonia”
(Todos los dioses de los gentiles son demonios), dice la
escritura (Ps. 95, 5)En esta perspectiva estructuralista,
en que la magia es presentada como forma de conocimiento,
¿hasta qué punto es dado a un católico
divisar las fulguraciones engañosas, el cántico
al mismo tiempo siniestro y atrayente, emoliente y delirante,
ateo y fetichísticamente crédulo con el que,
desde las tinieblas atrae a los hombres que negaron a Jesucristo
ya su Iglesia? – Revolución y Contra-Revolución